Quiénes somos

Tres generaciones, las mismas tierras.

Somos una explotación agrícola familiar. Empezó Nicola, siguió su hijo, hoy está Nicolas, y en medio hay cincuenta años de trabajo sobre las mismas colinas de la provincia de Campobasso.

En el campo de farro maduro, con los brazos abiertos, antes de la siega

El campo de farro, en junio

El farro se siembra en otoño y se siega cuando la espiga está seca en su punto, porque unos días antes o después ya no es el mismo grano.

Nuestra historia

Empieza con dos personas y un olivar.

No hay cambios de propiedad ni giros de rumbo. Hay una familia que siguió haciendo lo mismo, mejor.

1970

El principio

Nicola y Angelica plantan los primeros olivares.

Nicola Fucito y Angelica Cocco trabajaban como agricultores cerca de Provvidenti. Compran las primeras tierras y les ponen olivos, que son una inversión lenta, porque un olivar plantado hoy dará lo mejor de sí a quien venga después. Es el primer gesto de la finca y ya es una declaración de intenciones.

Generación

Salvatore continúa, y la finca crece en hectáreas y en aperos.

La pasión pasa al hijo, Salvatore Fucito, que no cambia el oficio pero le da escala. Llegan más tierras y más maquinaria, y con ellas la posibilidad de elaborar la cosecha en vez de limitarse a venderla. Quedan el valor de la tradición, la calidad y el respeto por la naturaleza, que desde entonces son la misión declarada de la casa.

Dos generaciones trabajando en el olivar durante la recogida de la aceituna
La recogida con mallas y herramientas eléctricas. El método cambió, las manos no.
Hoy

Tercera generación

Con Nicolas la cosecha sale de casa.

Durante dos generaciones casi todo lo que se recogía se quedaba en la familia, y lo poco que sobraba iba a los vecinos. Con la tercera generación Nicolas decidió hacer de ello una empresa. Trajo el embotellado y la etiqueta, junto con las técnicas que hoy ofrece la agricultura, sin cambiar la manera de estar en el campo.

Desde entonces el aceite y la salsa han empezado a viajar. Los llevamos a ferias y catas por toda Italia, donde primero se prueba y después se compra, y sigue siendo la mejor manera que conocemos de explicar qué significa recoger a mano.

Hoy cultivamos aceitunas, tomate, espelta y orégano. Seleccionamos a mano verduras y aceitunas, una a una, desde la siembra hasta la recogida. Llevamos a la mesa de nuestros clientes productos de alta calidad sin olvidar de dónde venimos, con el único método que conocemos, el amor por la propia tierra.

Padre e hijo en la cosechadora, el día de la trilla
Salvatore y Nicolas, la misma jornada de trabajo. Así se transmite el oficio.

Mañana

Tradición local, sin dejar de mirar hacia delante.

Creemos en una agricultura que valore las tradiciones locales pero que no se quede ahí. Técnicas sostenibles, ningún pesticida, atención a la biodiversidad del territorio molisano. Es la manera que hemos encontrado de dejar las tierras a quien venga después tal y como las encontramos. O mejor.

Provvidenti (CB)

Un pueblo de cien habitantes.

Provvidenti es un pueblo pequeño de la provincia de Campobasso, con unos cien habitantes, ningún tráfico y ninguna cola. Un restaurante-pizzería, una panadería, una oficina de correos. Después, el silencio.

Tenemos un clima templado, el aire está entre los mejores que se pueden respirar, no hay contaminación y sobre todo los suelos no están contaminados. No es un alarde, es la condición de partida que intentamos merecernos cada año, y la razón por la que lo que recogemos sabe como debe saber.

34

Km del mar

100

Habitantes, más o menos

570

Metros sobre el mar

1920

El olivo más viejo

En vídeo

Un día de recogida, del árbol al molino.

La cosecha

Y todo esto, después, se come.

Aceite de oliva virgen extra, salsa de tomate, espelta y las verduras que Molise nos da cada temporada. Seguimos cada pedido en persona, desde la petición hasta la entrega.